Después de esperar más de cinco horas, su hermano Dargham dijo que había recibido una llamada telefónica de al-Zeidi quien le dijo que no saldría sino hasta el martes debido a las demoras.
Dargham lloró cuando habló con su hermano por teléfono. Otros miembros de la familia también lloraron cuando les dio la noticia.
Dargham y Uday, dos hermanos de al-Zeidi, dijeron que iban a quedarse sentados frente a la base el martes hasta que saliera en libertad y que instarían a otros iraquíes a unirse a ellos.
"Pondremos una carpa aquí en este lugar, donde nos quedaremos sentados y obstruiremos la carretera también hasta que salga en libertad", dijo Uday.
La acción de protesta de Al-Zeidi en diciembre lo llevó a convertirse de un reportero de televisión poco conocido a un héroe popular instantáneo en el mundo árabe y musulmán donde Bush era extremadamente impopular.
El periodista le lanzó zapatos a Bush mientras el presidente estadounidense daba una conferencia de prensa junto al primer ministro iraquí Nuri al-Maliki en Bagdad. La acción de protesta del periodista resonó por toda la región, en la cual la simple muestra de la suela del zapato a alguien ya significa una gran falta de respeto.
Bush, se agachó y los zapatos pasaron sobre su cabeza. Al-Zeidi fue derribado al piso por otros periodistas y los guardias de seguridad de al-Maliki.
Bush bromeó poco después, al decir que parecía los zapatos eran de "talla 10".
De EFE
